El primer ministro británico deja el cargo entre derrotas electorales, presión interna y tensión política con Trump
Keir Starmer deja el liderazgo del Partido Laborista, renunciando así al cargo de primer ministro. De esta forma, abre una transición política en Reino Unido tras perder respaldo dentro de su grupo parlamentario. Su salida llega después de varios resultados electorales adversos, una gran polarización, presiones ministeriales y una relación cada vez más fría con Donald Trump.
El primer ministro anunció su decisión este lunes 22 de junio, tras casi dos años de mandato. «Cada decisión que he tomado ha sido para poner al país que amo primero. Es por eso que dimito como líder del Partido Laborista», declaró frente a Downing Street.
La derrota local aceleró el desgaste. Reform UK arrasó en las urnas y tomó el control de 14 consejos, mientras el laborismo obtuvo su peor elección en casi un siglo. El resultado también golpeó a los conservadores, que terminaron en cuarto lugar.
El laborista defendió su papel en la reconstrucción laborista antes de llegar al gobierno. El ahora exprimer ministro llegó al gobierno rompiendo con 14 años de control conservador. Según dijo, Starmer heredó «un Partido Laborista que estaba en bancarrota política, financiera y moral» y recordó las advertencias recibidas durante esa etapa: «Me dijeron, una y otra vez, que mi partido estaba acabado».
Aun así, el propio dirigente reconoció el deterioro de su posición interna. «La pregunta que se hace mi partido ahora es si soy la persona más indicada para liderarnos en las próximas elecciones generales», sostuvo. Luego agregó: «He escuchado la respuesta de mi grupo parlamentario a esa pregunta. Y acepto esa respuesta de buen grado».
Al menos cuatro ministros ya le habían pedido establecer un calendario de salida: Yvette Cooper, Ed Miliband, Shabana Mahmood y Heidi Alexander. La presión interna creció durante el fin de semana, cuando su equipo comenzó los preparativos de la dimisión.
Trump elevó el costo internacional
Donald Trump también intervino en la crisis británica antes del anuncio formal. «Keir Starmer dimitirá como primer ministro del Reino Unido. Fracasó estrepitosamente en dos temas muy importantes: la inmigración y la energía», escribió en Truth Social.
El presidente estadounidense sumó presión sobre la política energética británica al pedir: «¡abran el petróleo del Mar del Norte!». Su mensaje llegó en medio de tensiones por el encarecimiento del crudo, la guerra con Irán y las complicaciones de tránsito en el estrecho de Ormuz.
La relación entre ambos gobiernos ya venía deteriorada. Starmer no se alineó automáticamente con la estrategia estadounidense sobre Irán y frenó el uso de bases británicas para ataques ofensivos, aunque luego lo permitió con límites. Trump llegó a decir que la relación con Reino Unido «ya no es lo que era».
La dimisión de Starmer fue en parte también impulsada por los disturbios que se vivieron en Belfast, Irlanda del Norte, donde un crimen a manos de un inmigrante sudanés desataron una ola de violencia entre los locales.
Burnham aparece como relevo probable
Andy Burnham, hasta ahora alcalde de Mánchester, aparece como principal figura para sucederlo. Su triunfo en Makerfield durante las elecciones locales lo colocó como una de las sorpresas laboristas frente al avance de la ultraderecha liderada por Nigel Farage, de Reform UK.
Starmer pidió al Comité Nacional Ejecutivo del Partido Laborista establecer un calendario de candidaturas para el 9 de julio. «Daré a mi sucesor mi apoyo total e inequívoco, sabiendo que heredarán una Gran Bretaña que es mucho más fuerte y justa de la que heredé hace dos años», afirmó.
El proceso quedaría completado antes del receso parlamentario de verano, previsto para finales del próximo mes. Si no hubiera competencia interna y solo se presentara una candidatura, el nuevo primer ministro podría asumir a mediados de julio, antes de la pausa de la Cámara de los Comunes.
Descubre más desde Noticias Desde Otro Ángulo Mx
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
