La compresión de las mamas puede provocar presión, incomodidad o dolor momentáneo. Conocer cómo se realiza el estudio y cómo prepararte puede ayudarte a acudir con mayor tranquilidad.
La mastografía es uno de los estudios más importantes para detectar posibles signos de cáncer de mama en etapas tempranas. Sin embargo, el temor a que duela hace que algunas mujeres pospongan la cita o tengan dudas antes de realizarse su primera revisión.
¿Realmente duele? La respuesta es que depende de cada persona. Algunas sienten únicamente presión, mientras que otras experimentan molestias o dolor durante unos segundos, cuando el equipo comprime la mama para obtener las imágenes.
De acuerdo con la Secretaría de Salud de México, esta compresión es necesaria para conseguir imágenes de calidad. La incomodidad no es igual para todas las pacientes y puede variar según la sensibilidad de las mamas. <Cite refs={[«turn268288search4″,»turn268288search0»]}/>
¿Por qué puede doler una mastografía?
Durante el estudio, cada mama se coloca sobre una plataforma y se comprime suavemente de manera progresiva entre dos placas del equipo.
Aunque puede resultar incómodo, este procedimiento ayuda a extender el tejido mamario para obtener imágenes más claras y reducir la superposición de estructuras. La compresión se mantiene durante unos segundos mientras se toma cada radiografía.
La sensación depende de distintos factores, entre ellos:
- La sensibilidad de las mamas: algunas personas presentan mayor sensibilidad de forma natural.
- El ciclo menstrual: los días previos a la menstruación pueden aumentar la hinchazón o la sensibilidad mamaria.
- La presión del equipo: la compresión necesaria puede generar incomodidad o dolor temporal.
- Las condiciones individuales: los antecedentes de dolor mamario y otras circunstancias personales pueden influir en la experiencia.
Si la presión provoca dolor intenso, comunícaselo al personal técnico durante el procedimiento. Pueden revisar la posición y valorar los ajustes posibles sin comprometer la calidad del estudio. <Cite refs={[«turn268288search12″,»turn268288search13»]}/>
¿Cuánto dura una mastografía?
La exploración completa suele tomar alrededor de 20 minutos, aunque el tiempo puede variar según el centro médico y si es necesario obtener imágenes adicionales.
Durante el procedimiento, el personal coloca la mama en distintas posiciones para tomar imágenes desde diferentes ángulos. Después, repite el proceso con la otra mama.
La compresión de cada imagen dura solamente unos segundos. Una vez terminadas las tomas, el personal puede revisar que las imágenes sean adecuadas y solicitar alguna adicional si hace falta.
La mastografía no requiere, por lo general, hospitalización ni un periodo prolongado de recuperación, por lo que normalmente puedes retomar tus actividades habituales al terminar. <Cite refs={[«turn268288search0″,»turn268288search12»]}/>
¿Cómo prepararte para que la mastografía sea más cómoda?
Aunque no es posible garantizar que el estudio sea completamente indoloro, algunas medidas pueden ayudarte a reducir las molestias y facilitar el procedimiento.
1. Elige una fecha en la que tengas menos sensibilidad
Si todavía menstruas y notas que tus mamas se hinchan o duelen antes del periodo, considera programar la mastografía durante la semana posterior a la menstruación, cuando suelen estar menos sensibles.
Si necesitas una valoración por un síntoma nuevo, consulta con el personal médico sin retrasarla únicamente para esperar una fecha determinada. <Cite refs={[«turn268288search0″,»turn268288search10»]}/>
2. Evita desodorante, talco y cremas en el pecho y las axilas
El día del estudio, no utilices desodorante, perfume, talco, lociones ni cremas en las mamas o las axilas. Algunos de estos productos pueden dejar partículas que interfieran con la interpretación de las imágenes.
Puedes bañarte normalmente antes de acudir a tu cita. <Cite refs={[«turn268288search4″,»turn268288search6»]}/>
3. Usa ropa cómoda
Lo más práctico es llevar una blusa y pantalón o falda, ya que te pedirán retirar la ropa de la cintura hacia arriba y te proporcionarán las indicaciones necesarias para el estudio.
4. Informa si tienes dolor o sensibilidad
Antes de comenzar, explica al personal si tienes dolor mamario, sensibilidad importante o alguna preocupación por la compresión.
Durante la prueba, avisa si la molestia resulta intensa. No tienes que soportar el dolor en silencio: el personal puede valorar cómo ayudarte y ajustar la posición o la compresión cuando sea posible.
5. Pregunta antes de tomar algún medicamento
Si te preocupa el dolor, consulta con un profesional de la salud si necesitas alguna medida adicional. No tomes analgésicos preventivamente sin considerar tus antecedentes, otros medicamentos y posibles contraindicaciones.
¿Es normal sentir molestias después de una mastografía?
Puede presentarse sensibilidad o una molestia leve y pasajera después del estudio. Sin embargo, si el dolor es intenso, persiste o aparece acompañado de otros síntomas, consulta con un profesional de la salud.
Si antes de la mastografía ya tenías un bulto, secreción por el pezón, cambios en la piel o dolor localizado, informa al personal médico. Estos síntomas pueden requerir una evaluación específica y no deben atribuirse automáticamente a la compresión del estudio.
¿Vale la pena hacerse una mastografía aunque cause dolor?
Sí. El posible malestar temporal debe evaluarse frente al beneficio de detectar alteraciones que todavía no producen síntomas.
La mastografía puede identificar signos de cáncer de mama antes de que una lesión sea palpable. No evita que aparezca la enfermedad, pero ayuda a detectarla oportunamente y permite que el personal médico determine si se necesitan estudios adicionales.
La edad para comenzar las mastografías y la frecuencia con que deben realizarse dependen de las recomendaciones médicas aplicables, los antecedentes personales y familiares y el riesgo individual.
Si tienes síntomas, no esperes a cumplir una edad determinada para solicitar atención médica.
¿Dónde puedes solicitar una mastografía en México?
Puedes preguntar por el estudio en tu unidad de salud, en el IMSS, el ISSSTE o los servicios de la Secretaría de Salud, según tu afiliación y disponibilidad local. En distintas instituciones públicas existen servicios de mastografía sin costo para las personas que cumplen los requisitos correspondientes.
Antes de acudir, confirma si necesitas una cita, qué documentos debes llevar y cuándo recibirás los resultados.
No dejes que el miedo al dolor te haga posponer tu revisión
La mastografía puede ser incómoda, pero la compresión dura pocos segundos por imagen y la experiencia varía entre mujeres. Informarte sobre el procedimiento, preparar tu cita y comunicar cualquier molestia al personal de salud puede ayudarte a afrontarlo con mayor confianza.
Si tienes dudas sobre cuándo debes realizarte el estudio, consulta con un profesional de la salud para recibir una recomendación adecuada a tu edad y antecedentes.
Esta información es orientativa y no sustituye una valoración médica.
Descubre más desde Noticias Desde Otro Ángulo Mx
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
