Con la Cuaresma a la vuelta de la esquina, las autoridades de salud de Morelos lanzan un recordatorio que todos deberíamos tomar en serio: ojo con los pescados y mariscos. No es broma, estos productos se echan a perder rápido y si no se cuidan bien pueden provocar desde malestares estomacales hasta intoxicaciones.
Huitzel Román González, de COPRISEM, explicó que aunque los negocios deben vender pescado y marisco en condiciones higiénicas, la prevención también depende de la gente al comprar y cocinar. “Chequen que esté fresco: ojos brillantes, carne firme, olor agradable. Y manténganlo refrigerado hasta cocinarlo. No se confíen en que el limón haga todo el trabajo”, dijo.
El consejo es simple pero vital:
- Mantener pescado y marisco en hielo o refrigerador desde la compra hasta que lo cocinen.
- Revisar que los ostiones, almejas y mejillones tengan la concha cerrada.
- Lavar bien todo antes de cocinar y asegurarse de que quede bien cocido.
Si después de comer algo del mar te sientes mal —vómito, diarrea o dolor de estómago— no improvises con medicinas caseras, mejor ve de inmediato a tu clínica más cercana.
En resumen: la Cuaresma puede ser sabrosa, pero también peligrosa si no ponemos atención. Comprar bien, mantener limpio y cocinar completo es la fórmula para que nadie se enferme y todos disfruten del pescado y marisco sin sustos.
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