El Ayuntamiento de Cuernavaca concretó la recepción formal y física del Paseo Ribereño, espacio ubicado en un tramo de la barranca de Amanalco, considerado uno de los pulmones naturales más relevantes de la capital morelense.
La síndica Paula Trade Hidalgo, en funciones de presidenta municipal, encabezó la diligencia de entrega, con lo que la administración local asume nuevamente el control total del área, tras un periodo prolongado fuera de operación.
La restitución fue realizada por la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción (FECC), con la participación de representantes de la Consejería Jurídica y de la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Servicios Públicos del municipio.
El Paseo Ribereño fue durante años uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad, al combinar valor ambiental, paisaje natural e identidad histórica. La barranca de Amanalco, además, cumple una función relevante en la regulación climática y en la conservación de biodiversidad dentro de la zona urbana.
Por ahora, el acceso al público permanecerá restringido. Autoridades municipales informaron que se realizará una evaluación técnica para determinar el nivel de deterioro tras el tiempo en que el sitio permaneció cerrado.
El objetivo, señalaron, es rehabilitar el espacio y devolverle condiciones óptimas de seguridad y conservación, a fin de que recupere su vocación ambiental y turística en la llamada “Eterna Primavera”.
Descubre más desde Desde Otro Ángulo Mx
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.