Las altas temperaturas que se registran en varias de las sedes del Mundial de 2026 se perfilan como uno de los principales desafíos para la organización del torneo que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá.
Ciudades como Miami, Kansas City, Boston, Nueva York y Filadelfia registraron en 2025 temperaturas superiores a los 35 grados WGBT (temperatura de bulbo húmedo), umbral considerado como el límite de adaptación humana al calor, de acuerdo con especialistas en clima y salud.
Ante este escenario, la FIFA anunció la implementación de pausas obligatorias de hidratación en los minutos 22 y 67 de todos los partidos, así como ajustes en los horarios para priorizar encuentros vespertinos en las sedes con mayores registros de calor. No obstante, el sindicato internacional de jugadores, FIFPro, advirtió que persisten “partidos de riesgo” y solicitó el aplazamiento de encuentros si la temperatura supera los 28 grados WGBT.
El impacto del calor no se limita al rendimiento físico de los futbolistas. Especialistas en meteorología y salud pública alertaron sobre los riesgos para los aficionados que asistan a los estadios, particularmente aquellos construidos con grandes superficies de cemento y metal, donde la temperatura interna puede superar la del exterior.
Christopher Fuhrmann, investigador de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), señaló que estas condiciones elevan el riesgo de golpes de calor, sobre todo entre personas no habituadas al clima local. A ello se suma la incertidumbre sobre el acceso al agua potable dentro de los recintos, ya que la FIFA no ha definido si permitirá el ingreso de botellas recargables o si la hidratación dependerá de puntos de venta.
Para mitigar los riesgos, el Servicio Nacional de Meteorología (NWS) de Estados Unidos colaborará con la FIFA en la emisión de alertas por calor extremo. Cada ciudad sede contará con un enlace meteorológico encargado de coordinar acciones preventivas con autoridades locales, cuerpos de seguridad y servicios de emergencia.
“La prevención es fundamental, especialmente para los visitantes que no conocen las condiciones climáticas de cada ciudad”, afirmó Benjamin Schott, meteorólogo y asesor del comité organizador.
Especialistas coinciden en que las condiciones registradas durante el Mundial de Clubes de 2025 ofrecieron un anticipo de los retos que enfrentará la Copa del Mundo de 2026, un torneo que pondrá a prueba no solo el desempeño deportivo, sino también la capacidad organizativa y sanitaria de los países anfitriones.
Con información de AFP
Descubre más desde Desde Otro Ángulo Mx
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.