En el marco del Día Mundial de la Obesidad, celebrado el 12 de noviembre, especialistas del Hospital Houston Methodist destacaron que la obesidad es una enfermedad compleja y multifactorial, no una cuestión de voluntad. Kimberly Gallien, trabajadora social en el Centro de Pérdida de Peso y Cirugía Bariátrica del hospital, explicó a NotiPress que reducir este problema de salud a la falta de autocontrol representa una visión desactualizada.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la obesidad es una condición crónica influida por factores como la genética, el acceso a alimentos saludables, la calidad del sueño y el entorno social. En este sentido, Gallien subrayó que la clave no está en la “fuerza de voluntad”, sino en la “fuerza de planificación” frente a las decisiones cotidianas sobre alimentación y hábitos.
La especialista destacó cinco mitos comunes que persisten en torno a la obesidad. El primero es creer que se origina únicamente por falta de autocontrol. “Lo que hemos aprendido es que no siempre se trata de flojera o mala alimentación”, afirmó, recordando que el acceso a comida nutritiva sigue siendo limitado en muchos entornos donde una ensalada puede costar hasta tres veces más que una comida rápida.
El segundo mito es pensar que las personas con obesidad son menos activas. Según el Departamento de Salud de Estados Unidos, menos del 30 por ciento de la población cumple con los niveles recomendados de actividad física, sin importar su peso, lo que demuestra que el entorno y la disponibilidad de espacios recreativos influyen directamente en los hábitos de movimiento.
En tercer lugar, Gallien señaló que el Índice de Masa Corporal (IMC) es una herramienta obsoleta y sesgada, ya que fue creada para un tipo de cuerpo que hoy ya no representa a la población. En su lugar, recomendó utilizar métodos más precisos que midan la composición corporal.
El cuarto mito se relaciona con la atención médica: la especialista advirtió que el sesgo de peso sigue afectando la calidad de los servicios de salud, pues muchos pacientes se sienten incómodos incluso por el tamaño de las sillas o el trato recibido en clínicas y hospitales.
Finalmente, el quinto mito es considerar que el éxito en la pérdida de peso se mide solo en kilos. Gallien explicó que la salud también se refleja en una buena calidad del sueño, actividad física placentera y bienestar emocional, recordando que la pérdida de peso no es un proceso lineal ni se reduce al conteo de calorías.
Con base en estas aclaraciones, el Hospital Houston Methodist busca generar conciencia y promover un enfoque integral que incluya factores físicos, sociales y emocionales para mejorar la atención y el bienestar de las personas que viven con obesidad.
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