Expertos alertan sobre los posibles impactos sociales, psicológicos y éticos por el uso descontrolado de IA en un país sin legislación adecuada.
El avance acelerado de la Inteligencia Artificial (IA) representa un riesgo creciente en México, principalmente por la falta de una regulación sólida, una escasa educación digital y profundas brechas socioeconómicas. Especialistas en psicología y representantes de empresas tecnológicas advierten que, si no se toman medidas urgentes, las consecuencias podrían ser de gran escala para la sociedad mexicana.
Actualmente, las capacidades de la IA han trascendido la creación de imágenes o la automatización de procesos, incursionando en áreas como la simulación de razonamiento humano y el desarrollo de avatares con apariencias hiperrealistas. Esto ha puesto sobre la mesa un debate crucial: ¿está la sociedad mexicana preparada para enfrentar los desafíos éticos, sociales y de privacidad que conlleva esta tecnología?
A diferencia de países como Estados Unidos, Japón, China, Canadá, Corea del Sur, Australia o los miembros de la Unión Europea —donde existen marcos regulatorios enfocados en el uso transparente de datos, protección de información biométrica y derechos digitales— en México las discusiones aún están en una fase inicial.
El Senado mexicano analiza distintas propuestas para regular el uso de IA, especialmente en lo relacionado con la protección de datos personales en el ámbito público. Por su parte, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) han anunciado planes para establecer una Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial con principios de ética, inclusión y ciberseguridad.
Descubre más desde Desde Otro Ángulo Mx
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.