Los octágonos negros de los empaques advierten sobre el exceso de calorías, azúcares, grasas y sodio. Aprende qué significa cada sello y qué información revisar antes de comprar.
Los sellos negros de los alimentos se han vuelto parte de las compras cotidianas en México, pero ¿sabes qué significa cada uno y cómo puedes utilizar esa información para elegir lo que llevas a casa?
El etiquetado frontal fue diseñado para advertir de manera rápida y visible cuando determinados alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados superan los límites establecidos para ciertos nutrimentos críticos. Su objetivo es facilitar decisiones de compra informadas, no sustituir la lectura completa de la etiqueta.
De acuerdo con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), el sistema contempla cinco sellos de advertencia y dos leyendas precautorias relacionadas con edulcorantes y cafeína.
¿Qué significa cada sello negro?
Los octágonos negros contienen la palabra “EXCESO” y señalan qué componente debe tomarse en cuenta al evaluar el producto.
1. Exceso de calorías
Advierte que el producto supera los criterios establecidos para el contenido energético. Las calorías aportan energía al organismo, pero consumir habitualmente más energía de la que se necesita puede contribuir al aumento de peso.
El sello no significa que todas las calorías sean iguales ni que el alimento deba eliminarse automáticamente de la dieta.
2. Exceso de azúcares
Señala que el producto rebasa el límite correspondiente de azúcares. Es importante prestar atención a este sello en bebidas endulzadas, postres, galletas, cereales azucarados y otros productos procesados.
El consumo excesivo de azúcares libres se relaciona con problemas como caries y mayor riesgo de aumento de peso. Por eso, conviene revisar también la cantidad de azúcar añadida y la frecuencia con la que se consume el producto.
3. Exceso de grasas saturadas
Advierte sobre una cantidad que supera el criterio establecido para las grasas saturadas. Un consumo elevado de este tipo de grasa puede afectar los niveles de colesterol LDL, conocido como colesterol “malo”, y aumentar el riesgo cardiovascular.
Al comparar productos, también puedes revisar la cantidad de grasas saturadas en la declaración nutrimental.
4. Exceso de grasas trans
Este sello indica que el producto supera el límite correspondiente de grasas trans. Estas grasas son especialmente relevantes para la salud cardiovascular, ya que su consumo aumenta el riesgo de enfermedades del corazón.
Conviene revisar la información nutrimental y no asumir que un producto es saludable únicamente porque su empaque destaca que contiene otros ingredientes beneficiosos.
5. Exceso de sodio
Advierte que el alimento contiene una cantidad de sodio superior al criterio establecido. El sodio está presente en la sal y en distintos ingredientes utilizados en productos procesados.
Consumir demasiado sodio puede favorecer el aumento de la presión arterial. Por eso, es útil revisar este sello en sopas instantáneas, botanas, embutidos, salsas y otros alimentos envasados.
La finalidad de los cinco sellos es advertir sobre el exceso de estos componentes, no afirmar que un alimento causará por sí solo una enfermedad. Los riesgos dependen de distintos factores, entre ellos la cantidad consumida y los hábitos de alimentación a lo largo del tiempo.
¿Qué significan las leyendas de cafeína y edulcorantes?
Además de los octágonos, algunos productos incluyen advertencias rectangulares.
- “Contiene edulcorantes, no recomendable en niños”. Advierte que el producto contiene sustancias utilizadas para endulzar en sustitución del azúcar o junto con ella.
- “Contiene cafeína, evitar en niños”. Señala la presencia de cafeína y advierte que el producto debe evitarse en la población infantil.
Estas leyendas son particularmente importantes para madres, padres y personas responsables de la alimentación de niñas y niños. No deben confundirse con los cinco sellos de exceso.
¿Un producto con más sellos es menos saludable?
Los sellos permiten identificar excesos específicos, pero no son una calificación completa de la calidad de un alimento.
Un producto puede tener varios octágonos porque rebasa distintos criterios. Otro puede tener uno solo y requerir atención por el componente señalado. Por eso, no basta con contar los sellos: también es necesario considerar qué producto es, cuánto se consume y con qué frecuencia.
Por ejemplo, comparar dos bebidas puede ayudarte a identificar cuál contiene menos azúcar o sodio. Sin embargo, también conviene considerar si necesitas comprar una bebida endulzada o si puedes elegir agua simple.
Asimismo, la ausencia de sellos no significa automáticamente que un producto sea indispensable, nutritivo o adecuado para todas las personas. La alimentación se evalúa en conjunto, no por el empaque de un solo producto.
Cómo leer la tabla nutrimental en cinco pasos
Los octágonos son una primera señal, pero la parte posterior del envase también ofrece información útil.
1. Revisa el tamaño de la porción. Identifica cuántos gramos, mililitros o unidades corresponden a la porción indicada. No siempre coincide con la cantidad que terminarás consumiendo.
2. Compara las cantidades. Si estás evaluando dos productos similares, revisa sus datos nutrimentales con la misma referencia, por ejemplo, por cada 100 gramos o 100 mililitros cuando esa información esté disponible.
3. Observa los azúcares. Revisa los azúcares totales y añadidos cuando estén declarados. La lista de ingredientes también puede ayudarte a identificar sustancias utilizadas para endulzar.
4. Pon atención al sodio y las grasas saturadas. Comparar estos valores es útil al elegir entre distintas marcas de un mismo tipo de producto.
5. Lee la lista de ingredientes. Los ingredientes aparecen en orden decreciente según su proporción al momento de incorporarse al producto. Esto ayuda a conocer qué contiene, aunque no sustituye la información nutrimental.
La normativa mexicana establece requisitos para que la información de las etiquetas sea visible y comprensible para los consumidores.
Tres ejemplos para aplicar en el supermercado
Si compras cereal para el desayuno: compara los sellos y la cantidad de azúcares entre las opciones. También puedes considerar avena natural y añadir fruta fresca según tus preferencias.
Si eliges una bebida: revisa si contiene azúcares añadidos y compara las alternativas. El agua simple es una opción para hidratarte sin añadir azúcar.
Si compras sopas instantáneas o botanas: presta atención al sello de exceso de sodio. Puedes comparar productos y alternarlos con preparaciones caseras que te permitan controlar mejor los ingredientes.
Estos ejemplos no implican que debas eliminar todos los productos envasados. Se trata de utilizar la información disponible para tomar decisiones más conscientes.
¿Cómo usar los sellos para mejorar tu alimentación?
El etiquetado es una herramienta de orientación, no una dieta ni una lista de alimentos prohibidos. Puede ayudarte a comparar productos, reconocer excesos y moderar el consumo habitual de aquellos que contienen cantidades elevadas de azúcares, sodio o grasas saturadas.
También es útil priorizar alimentos frescos o mínimamente procesados, como frutas, verduras, frijoles, lentejas y otros ingredientes básicos, sin perder de vista el presupuesto, las necesidades personales y las costumbres familiares.
La próxima vez que vayas al supermercado, dedica unos segundos a revisar los octágonos y la tabla nutrimental. Entender lo que dicen los empaques puede ayudarte a elegir mejor, sin dejar que las promesas publicitarias sean el único criterio de compra.
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