Máscaras, cabelleras, técnicos, rudos y una tradición que lleva décadas brincando de generación en generación. Cada 21 de septiembre, México celebra el Día Nacional de la Lucha Libre y del Luchador Profesional Mexicano. Pero la fecha tiene una historia detrás.
No es casualidad que el calendario marque el 21 de septiembre para celebrar a uno de los espectáculos deportivos más reconocibles de México.
Ese mismo día, pero de 1933, Salvador Lutteroth González organizó en la entonces Arena Modelo, en la Ciudad de México, una función que suele identificarse como el punto de partida de la lucha libre profesional mexicana organizada.
Décadas después, el Congreso de la Unión convirtió esa fecha en una celebración oficial.
¿Por qué se celebra el 21 de septiembre?
La historia comienza con Salvador Lutteroth, quien había conocido la lucha libre durante una estancia en Estados Unidos. De acuerdo con la historia del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), en 1929 presenció una función en El Paso, Texas, experiencia que lo llevó a pensar en llevar ese espectáculo a México.
Cuatro años después, el proyecto tomó forma.
El 21 de septiembre de 1933 se realizó la primera función de la Empresa Mexicana de Lucha Libre en la Arena Modelo. La organización fundada por Lutteroth se convertiría posteriormente en el actual Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL).
Aquel episodio es considerado uno de los momentos fundacionales de la lucha libre mexicana moderna.
De las arenas a la cultura popular
La lucha libre dejó de ser solamente una función sobre un cuadrilátero.
Con el paso de las décadas aparecieron personajes, máscaras, rivalidades y estilos que terminaron formando parte del imaginario mexicano. El concepto de rudos contra técnicos, las máscaras y las historias de apuestas —como máscara contra cabellera— ayudaron a construir una identidad propia alrededor del espectáculo.
La UNAM ha señalado que la lucha libre mexicana puede estudiarse como un fenómeno cultural y social, además de deportivo, por su relación con la identidad, el entretenimiento, el turismo y distintas industrias creativas.
Y la tradición no quedó únicamente en las arenas: en 2018, la lucha libre mexicana fue declarada patrimonio cultural intangible de la Ciudad de México.
¿Cuándo se convirtió en Día Nacional?
El reconocimiento oficial llegó varias décadas después de aquella primera función.
En 2016, el Senado aprobó el proyecto para declarar el 21 de septiembre como “Día Nacional de la Lucha Libre y del Luchador Profesional Mexicano”. Posteriormente, la Cámara de Diputados aprobó el decreto y éste fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 12 de septiembre de 2019.
Desde entonces, el 21 de septiembre quedó establecido oficialmente como la fecha nacional dedicada a este deporte-espectáculo y a quienes lo practican profesionalmente.
Más que máscaras y espectáculo
La lucha libre mexicana construyó a lo largo del siglo XX un lenguaje propio.
Las máscaras se convirtieron en una de sus principales señas de identidad; los personajes trascendieron el ring y algunas figuras terminaron convertidas en referentes de la cultura popular mexicana.
Por eso, hablar de lucha libre en México también es hablar de historias, personajes, símbolos, trabajo, espectáculo e identidad cultural.
Y todo tiene una fecha en el calendario: 21 de septiembre.
Una fecha que nació en el ring
Este Día Nacional tiene una particularidad: la fecha de la celebración coincide con el día que marcó uno de los grandes puntos de partida de la lucha libre profesional organizada en México.
En otras palabras, el 21 de septiembre México no sólo celebra a sus luchadores; también recuerda el día en que comenzó una historia que terminó convirtiendo al pancracio en parte de la cultura popular del país.
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