Arturo “N” fue localizado en Nicolás Romero, Estado de México; la Fiscalía capitalina lo señala como presunto responsable del asesinato de Paola Buenrostro, ocurrido en 2016.
Casi una década después del asesinato de Paola Buenrostro, autoridades de la Ciudad de México detuvieron a un hombre señalado como presunto responsable del transfeminicidio de la mujer trans, ocurrido en septiembre de 2016 en la colonia Tabacalera.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México informó sobre la captura de Arturo “N”, quien permaneció prófugo durante años y fue localizado por agentes de la Policía de Investigación en el municipio de Nicolás Romero, Estado de México.
Paola Buenrostro fue asesinada a tiros mientras se encontraba en la vía pública. El entonces presunto agresor fue detenido en flagrancia; sin embargo, recuperó su libertad dos días después debido a que un juez consideró que no existían elementos suficientes para mantenerlo bajo proceso.
La liberación provocó una fuerte movilización de activistas y organizaciones defensoras de los derechos de las personas trans. Entre quienes encabezaron la exigencia de justicia estuvo Kenya Cuevas, amiga de Paola, cuya lucha se convirtió en uno de los referentes del movimiento contra la violencia hacia las mujeres trans en México.
Un caso que marcó la lucha contra la violencia trans
La muerte de Paola Buenrostro adquirió relevancia no sólo por la falta de justicia durante los primeros años de la investigación, sino también porque se convirtió en un caso emblemático para el reconocimiento de los transfeminicidios en la Ciudad de México.
En 2019, la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México reconoció oficialmente el caso como transfeminicidio.
La lucha encabezada por Kenya Cuevas y organizaciones como Casa de las Muñecas Tiresias también impulsó cambios legales en la capital.
En julio de 2024 fue aprobada la denominada Ley Paola Buenrostro, que incorporó el transfeminicidio como delito en la legislación de la Ciudad de México y estableció penas que pueden alcanzar entre 35 y 70 años de prisión, de acuerdo con las circunstancias previstas por la ley.
Diez años después, llega la detención
Antes de su captura, las autoridades capitalinas habían ofrecido una recompensa de hasta 500 mil pesos para obtener información que permitiera localizar a Arturo “N”.
Finalmente, agentes de investigación ubicaron al señalado en Nicolás Romero y cumplimentaron la orden de aprehensión.
La detención representa un nuevo capítulo en un caso que durante años permaneció marcado por la impunidad y que contribuyó a visibilizar la violencia que enfrentan las personas trans.
Ahora corresponderá a las autoridades judiciales determinar la situación jurídica del detenido y establecer las responsabilidades que correspondan dentro del proceso penal.
Para quienes durante años exigieron justicia por Paola, la captura significa un avance, pero también recuerda que su caso fue uno de los que evidenciaron la necesidad de reconocer y sancionar de manera específica la violencia motivada por la identidad de género.
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