Dos exposiciones reúnen 20 lienzos de gran formato en Cuernavaca para mostrar la relación entre el maíz, la memoria comunitaria y quienes conservan las semillas nativas.
El maíz nativo de Morelos llegó a las salas del Museo de la Ciudad de Cuernavaca (MuCiC) a través de dos exposiciones fotográficas que buscan acercar al público al origen de sus alimentos y visibilizar el trabajo de las comunidades que han conservado semillas y conocimientos agrícolas durante generaciones.
Las muestras “La trenza” y “La trenza y el mezcal: semilla, lente y memoria”, de la artista Malena Díaz, reúnen 20 lienzos de gran formato y vinculan el campo con la creación artística, la alimentación y la identidad de las comunidades.
Uno de los principales datos que acompañan esta iniciativa es que Morelos cuenta con 14 razas de maíz nativo, por lo que autoridades estatales plantean avanzar en su identificación y registro para contribuir a la protección de este patrimonio genético.
Maíz, memoria y territorio
Durante la inauguración, la secretaria de Desarrollo Agropecuario, Margarita Galeana Torres, destacó que los maíces nativos representan más que un cultivo y forman parte de la historia y cultura de los pueblos.
La funcionaria también reconoció el conocimiento transmitido entre generaciones por las productoras y productores que mantienen las semillas nativas.
Galeana Torres señaló que el registro e identificación de las 14 razas presentes en Morelos requiere coordinación con instituciones federales y que su conservación está vinculada con la protección del territorio.
En particular, destacó el papel de las comunidades productoras de las zonas de conservación y la necesidad de generar alternativas que contribuyan a mejorar sus condiciones de vida y las de sus familias.
“La trenza”, una mirada a la conservación de semillas
La exposición “La trenza” retoma una práctica tradicional utilizada para conservar las mazorcas: colgarlas después de la cosecha para proteger las semillas y disponer de ellas durante el siguiente ciclo agrícola.
La artista Malena Díaz utiliza esta práctica como una representación del tejido comunitario y la memoria familiar, con énfasis en el papel de las mujeres en la transmisión de conocimientos relacionados con el campo y las semillas.
Díaz explicó que su trabajo surgió después de una década de documentación en San Juan Ixtenco, Tlaxcala, comunidad reconocida por la diversidad de sus semillas nativas.
La artista busca que el público conozca de dónde provienen los alimentos que consume y valore el trabajo de quienes producen maíz, incluida la importancia de establecer precios justos para su producción.
Las exposiciones anticipan el Festival de Maíces Nativos
Las muestras forman parte de las actividades previas al quinto Festival de Maíces Nativos de Morelos, “Milpa que une, mujeres que la sostienen”, programado para los días 15 y 16 de octubre.
El festival forma parte de la cartelera cultural y turística “Xochicalco, Tierra de Encuentros”, presentada para 2026.
Con estas actividades, el maíz nativo se coloca como punto de encuentro entre agricultura, cultura, arte y memoria comunitaria, además de abrir un espacio para hablar sobre la conservación de las semillas y el trabajo de las comunidades que las mantienen.
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