Este 2 de septiembre se cumplen 51 años de la muerte de Alberto Domínguez Borrás, compositor chiapaneco cuya música logró algo reservado para muy pocos autores mexicanos: cruzar fronteras, idiomas, géneros y generaciones.
Domínguez Borrás murió el 2 de septiembre de 1975 en la Ciudad de México. La Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), de la que fue socio fundador y vicepresidente, confirma tanto la fecha de su fallecimiento como la enorme trascendencia internacional de su obra.
Originario de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, Alberto Domínguez creció en una familia de músicos y desde niño comenzó a componer. Se formó musicalmente en la Ciudad de México y mantuvo una estrecha relación con la marimba, instrumento fundamental en la tradición musical chiapaneca.
Pero fueron dos composiciones las que terminarían por colocar su nombre en la historia de la música popular: “Perfidia” y “Frenesí”.
La SACM señala que ambas obras rompieron récords de ventas durante varios años en distintas partes del mundo. “Frenesí” alcanzó además un enorme éxito en Estados Unidos: la versión de Artie Shaw llegó al primer lugar de las listas en 1940.
“Perfidia”, por su parte, se convirtió en un auténtico estándar internacional. A lo largo de las décadas ha sido interpretada en distintos estilos por artistas y agrupaciones de numerosos países, desde Glenn Miller, Los Panchos y Nat King Cole hasta Linda Ronstadt, Luis Miguel y Andrea Bocelli.
La dimensión internacional de su obra fue tal que la SACM recuerda que Glenn Miller se refería a Domínguez como “musicalizador de la Segunda Guerra Mundial”, debido a la popularidad que “Perfidia” alcanzó entre los soldados que asistían a sus presentaciones.
El compositor también dejó temas como “Mala noche”, “Dos almas”, “Humanidad”, “Hilos de plata”, “Eternamente” y “Di que no es verdad”, además de incursionar en la música para cine y teatro.
Alberto Domínguez murió en 1975, pero “Perfidia” ha seguido transformándose con cada generación. Una muestra particularmente curiosa llegó de Panamá: Los Rabanes llevaron el clásico mexicano a su terreno de ska, rock y ritmos caribeños, demostrando que una canción nacida hace más de ocho décadas todavía puede abandonar el bolero, ponerse eléctrica y salir nuevamente a bailar.
A 51 años de la muerte de Alberto Domínguez Borrás, quizá ahí se encuentre la mejor medida de su legado: “Perfidia” ya no pertenece a una época ni a un solo género. Es una canción mexicana que terminó convirtiéndose en patrimonio de la música popular internacional.
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