Soñar es una experiencia común, pero recordar lo que ocurrió durante la noche no lo es para todos. El momento en que despertamos, la memoria y hasta nuestros hábitos de sueño pueden determinar cuánto de ese mundo nocturno permanece al despertar.
¿Soñamos y simplemente lo olvidamos?
Hay quienes pueden contar con detalle lo que soñaron durante la noche y quienes aseguran que nunca sueñan.
Pero probablemente la diferencia no está en que unos sueñen y otros no.
La mayoría de las personas sueña durante el sueño, especialmente durante las fases en las que existe mayor actividad cerebral. El problema es que recordar un sueño depende de que esa experiencia quede registrada en la memoria al despertar.
Y ahí es donde las cosas pueden complicarse.
El sueño puede desaparecer en cuestión de minutos
Una de las principales razones por las que olvidamos los sueños es que la memoria que se forma durante el sueño no necesariamente se conserva cuando despertamos.
Si una persona abre los ojos y comienza inmediatamente con sus actividades —revisar el teléfono, levantarse, hablar con alguien o pensar en lo que tiene que hacer—, el contenido del sueño puede desaparecer rápidamente.
Por eso algunas personas recuerdan perfectamente un sueño durante los primeros segundos y, minutos después, apenas pueden reconstruir una escena.
El momento en que despiertas importa
Los sueños pueden ocurrir durante diferentes etapas del sueño, pero suelen ser particularmente vívidos durante la fase REM, caracterizada por una elevada actividad cerebral y movimientos rápidos de los ojos.
Cuando una persona despierta directamente durante esta fase, es más probable que pueda recordar lo que estaba soñando.
En cambio, si continúa durmiendo y atraviesa otros ciclos antes de despertar, el recuerdo puede ser mucho más difícil de recuperar.
Esto también explica por qué algunas personas recuerdan varios sueños durante una noche cuando tienen despertares breves.
¿Entonces todos soñamos?
No necesariamente podemos afirmar que todas las personas recuerdan o experimentan los sueños de la misma manera.
Sin embargo, la evidencia científica indica que los sueños son una parte normal del sueño y que la ausencia de recuerdos al despertar no significa necesariamente que una persona no haya soñado.
En otras palabras:
No recordar un sueño no significa que no hayas soñado.
El cerebro cambia durante el sueño
Durante el sueño, distintas regiones cerebrales modifican su nivel de actividad.
La memoria también funciona de manera diferente. Algunas estructuras relacionadas con la formación y recuperación de recuerdos no funcionan exactamente igual durante el sueño que durante la vigilia.
Esto puede ayudar a explicar por qué una historia que parecía perfectamente clara mientras soñábamos puede convertirse en una serie de imágenes confusas apenas abrimos los ojos.
Hay personas que recuerdan mucho más que otras
La capacidad para recordar sueños varía considerablemente entre individuos.
Algunas personas reportan sueños con frecuencia y pueden recordar detalles, personajes, lugares e incluso conversaciones. Otras apenas conservan una imagen aislada.
También pueden influir factores como los patrones de sueño, la frecuencia con la que una persona despierta durante la noche y cuánto interés tiene en recordar sus sueños.
De hecho, prestar atención a los sueños puede favorecer que los recordemos.
¿Se puede entrenar la memoria de los sueños?
Sí, existen estrategias sencillas que pueden ayudar.
No te levantes inmediatamente
Cuando despiertes, intenta permanecer quieto durante unos segundos y piensa en lo que estabas experimentando antes de abrir completamente los ojos.
A veces el recuerdo aparece poco a poco.
Anota lo que recuerdes
Tener una libreta junto a la cama y escribir incluso una palabra, una emoción o una imagen puede ayudar a conservar el recuerdo.
No es necesario escribir una historia completa.
Evita revisar el celular inmediatamente
Las notificaciones, mensajes y redes sociales pueden desplazar rápidamente la atención hacia información nueva.
Si quieres recordar tus sueños, unos minutos de tranquilidad al despertar pueden ser más útiles.
Mantén horarios de sueño regulares
Dormir suficiente y mantener horarios relativamente constantes ayuda a conservar una estructura de sueño más estable.
La falta de sueño, por el contrario, puede alterar los ciclos normales de descanso.
¿Por qué algunos sueños se sienten tan reales?
Durante ciertos momentos del sueño, especialmente durante la fase REM, el cerebro puede generar experiencias visuales, emocionales y narrativas extremadamente vívidas.
Al despertar, esa combinación puede producir la sensación de que lo ocurrido fue real.
Por eso un sueño puede dejarnos con miedo, alegría, nostalgia o incluso una sensación extraña durante varios minutos después de despertar.
¿Olvidar los sueños es malo?
En general, no recordar los sueños no significa que exista un problema de salud.
La mayoría de las veces se trata simplemente de una diferencia en la forma en que cada persona procesa y recupera esos recuerdos.
Sin embargo, si una persona experimenta cambios importantes en su sueño, somnolencia excesiva durante el día, despertares frecuentes o problemas persistentes para dormir, conviene consultar a un profesional de la salud.
La paradoja de los sueños
Quizá lo más curioso es que podemos pasar buena parte de la noche creando historias, lugares y situaciones que parecen completamente reales y, sin embargo, olvidarlas pocos minutos después.
El cerebro puede generar el sueño, vivirlo y después dejar que desaparezca casi por completo.
Así que la próxima vez que despiertes pensando «no soñé nada», quizá la respuesta sea otra:
tal vez sí soñaste; simplemente tu cerebro no guardó el recuerdo.
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