Control de peso y detección temprana concentran prevención cardiovascular
El accidente cerebrovascular se presenta en edades más tempranas y el sobrepeso aparece entre los factores modificables vinculados con discapacidad posterior al evento. Especialistas relacionan este escenario con deterioro cardiovascular progresivo, presión arterial elevada y acumulación de grasa en arterias.
En diciembre de 2023, una investigación publicada en Atención Primaria analizó 344 pacientes con diagnóstico de ACV atendidos en la UMF Núm. 33 del IMSS, en Ciudad Reynosa, Tamaulipas, entre 2018 y 2021. El estudio evaluó dependencia para actividades básicas mediante el índice de Barthel.
Los resultados asociaron la discapacidad con edad, sobrepeso, obesidad y tipo de ACV isquémico o trombótico. También identificaron mayor relación con discapacidad en pacientes con una o más comorbilidades, según el análisis estadístico reportado por los autores.
El médico bariatra, David Montalvo, especialista en medicina cannábica, explica que el estrechamiento arterial reduce el paso de sangre y favorece el aumento de presión arterial.
«Cuando el flujo se obstruye por completo, puede desencadenarse un infarto; y cuando un fragmento de grasa se desprende y bloquea una arteria, se produce una embolia, trombosis o tromboembolia, lo que puede derivar en un accidente cerebrovascular», señala.
El ACV es considerado una lesión neurológica aguda y figura como la segunda causa de muerte y discapacidad en el mundo. Una guía clínica publicada en SciELO Perú señala que el ACV isquémico representa 85% de los casos, además de subrayar la importancia del diagnóstico y tratamiento oportuno para reducir mortalidad y secuelas neurológicas.
La obesidad mantiene una relación directa con el riesgo cerebrovascular. StatPearls, disponible en NCBI Bookshelf, reporta que el riesgo de ACV isquémico aumenta 22% en personas con sobrepeso y 64% en personas con obesidad, frente a individuos con peso normal.
Una revisión sistemática sobre índice de masa corporal y ACV incluyó 24 estudios con 5 millones 798 mil 826 personas. El análisis encontró mayor riesgo general de ACV en grupos con sobrepeso u obesidad, con riesgos relativos agrupados de 1.25 y 1.47, respectivamente.
El especialista indica que el impacto del ACV continúa después de la supervivencia, porque algunos pacientes quedan con secuelas físicas o neurológicas. En esos casos, pueden requerir apoyo para vestirse, asearse, alimentarse o desplazarse, lo cual aumenta la carga familiar y sanitaria.
«La herramienta más poderosa para preservar la vida es la prevención. Si logramos intervenir a tiempo en el sobrepeso y la obesidad, podemos reducir de forma significativa la frecuencia de infartos, accidentes cerebrovasculares y las discapacidades que dejan estos eventos», enfatiza el médico bariatra en información para NotiPress.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó 2,500 millones de adultos con sobrepeso en 2022, incluidos 890 millones con obesidad. También indicó que el sobrepeso en infancia y adolescencia se asocia con mayor riesgo precoz de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
Para la prevención, la OMS recomienda que los proveedores de salud evalúen peso y estatura, brinden asesoramiento sobre alimentación y estilos de vida, y vigilen glucosa, lípidos en sangre, presión arterial, comorbilidades y discapacidades.
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