El 26 de mayo de 1985, una estampida en el Estadio Olímpico Universitario dejó ocho personas muertas y más de 50 lesionadas durante la final entre Pumas y América.
El 26 de mayo de 1985 no sólo se jugó una final entre Pumas UNAM y Club América en el Estadio Olímpico Universitario. Ese día, el futbol mexicano quedó marcado por una tragedia que durante años permaneció opacada entre recuerdos deportivos: la estampida del Túnel 29.
La tarde de aquella final, una multitud intentó ingresar al estadio de Ciudad Universitaria en medio de sobrecupo, fallas en el control de accesos y un operativo de seguridad que terminó rebasado. El saldo fue devastador: ocho personas murieron —entre ellas menores de edad— y al menos 51 más resultaron lesionadas.
Según reportes retomados años después por la revista Proceso, el inmueble esperaba cerca de 70 mil asistentes, aunque la cifra real habría rondado las 120 mil personas, generando una presión insostenible en los accesos.
El problema se agravó cuando, de acuerdo con testimonios y declaraciones ministeriales, prácticamente todos los accesos fueron cerrados y el Túnel 29 quedó como una de las pocas vías disponibles para intentar ingresar a las gradas.
Aproximadamente a las 12:10 horas, cientos de aficionados comenzaron a empujar para entrar. La presión de la multitud provocó una estampida humana en la que personas quedaron atrapadas, aplastadas o sin posibilidad de escapar.
En el interior del estadio, gran parte de la afición ni siquiera se enteró de lo ocurrido mientras se disputaba el encuentro.
Tras la tragedia, funcionarios de la Universidad Nacional Autónoma de México señalaron que el operativo contemplaba un aforo mucho menor y reconocieron que la vigilancia fue insuficiente frente al número de asistentes.
Las investigaciones de la época también documentaron contradicciones sobre el número de policías desplegados, la venta de boletos, el control del acceso y la presencia de miles de personas sin entrada intentando ingresar por la fuerza.
El episodio dejó una pregunta que todavía resuena décadas después: ¿la tragedia pudo evitarse?
Más allá del clásico universitario y del resultado deportivo, el Túnel 29 permanece como uno de los capítulos más dolorosos y menos recordados del futbol mexicano, un recordatorio de lo que ocurre cuando la pasión rebasa la capacidad de organización y seguridad.
Descubre más desde Noticias Desde Otro Ángulo Mx
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
