La nueva legislación busca redistribuir las tareas de cuidado, profesionalizar a cuidadoras y ampliar servicios para niñas, adultos mayores, personas con discapacidad y familias en la CDMX.
Las tareas de cuidado —históricamente asumidas en su mayoría por mujeres— tendrán un nuevo marco legal en la Ciudad de México. El Congreso capitalino aprobó la Ley del Sistema Público de Cuidados, una reforma que busca garantizar el derecho a cuidar, recibir cuidados y al autocuidado mediante servicios públicos, certificación de cuidadoras y nuevas formas de organización comunitaria.
La legislación surge tras las modificaciones aprobadas a la Constitución local, particularmente a los artículos 3 y 9, con el objetivo de reconocer el cuidado como un derecho humano y reducir las desigualdades que recaen sobre mujeres encargadas de niñas, niños, adultos mayores, personas enfermas o con discapacidad.
Uno de los cambios centrales es que el Gobierno capitalino y las alcaldías podrán crear cooperativas de cuidado, espacios destinados a ofrecer servicios cercanos a las familias para evitar traslados largos y ampliar el acceso a apoyo comunitario.
La ley también prevé la creación de un padrón de personas cuidadoras remuneradas y no remuneradas, además de un mecanismo de certificación profesional para quienes realizan estas labores. Según el proyecto, la capacitación buscará mejorar estándares de atención sin fines recaudatorios, por lo que se intentará evitar cobros para acceder al proceso.
El sistema dará prioridad a personas con necesidades intensas de cuidado, incluyendo quienes viven con discapacidad, enfermedades, personas adultas mayores y población en distintas etapas del ciclo de vida, así como a cuidadoras no remuneradas, especialmente mujeres.
Otro eje será la instalación de una Junta del Sistema de Cuidados, encabezada por la persona titular de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, encargada de coordinar políticas, supervisar programas y diseñar modelos de atención.
Entre sus responsabilidades estará la elaboración de un Programa Especial de Cuidados, además de acciones enfocadas en garantizar bienestar integral, tiempo libre y mejores condiciones para personas cuidadoras, infancias, adultos mayores, personas con discapacidad, población en situación de calle y consumidores de sustancias psicoactivas.
La ley también contempla un portal interactivo donde la ciudadanía podrá consultar la ubicación y oferta de servicios disponibles en centros de cuidados públicos y comunitarios.
Para especialistas y colectivos feministas, el cambio busca atender una deuda histórica: reconocer que el trabajo de cuidados sostiene buena parte de la vida cotidiana, pero generalmente permanece invisibilizado y recae desproporcionadamente sobre las mujeres.
Descubre más desde Noticias Desde Otro Ángulo Mx
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.